El origen de las cuadrillas de Hermanos Costaleros en nuestra Hermandad se remonta al verano del año 1976. Fue entonces cuando un grupo de hermanos jóvenes, pertenecientes primero al Grupo Joven y después a la Junta de Gobierno que, por aquel entonces, presidía el Hermano Mayor D. Juan Braulio Lérida Valor, comienzan a gestar la idea y a contemplarla como viable. En la Semana Santa de ese mismo año la iniciativa de cuadrillas propias ya había sido puesta en marcha por dos señeras Hermandades de Penitencia de la ciudad, la Cofradía de Vera Cruz y Oración en el Huerto y la Cofradía del Calvario.

La idea fue tomando cuerpo en la Hermandad de la Esperanza y, tras un verano de contactos y de "campaña" entre los hermanos más jóvenes y amigos que aún no eran hermanos, pero que lo fueron luego para compartir con ellos aquella aventura, consiguieron reunir un grupo de algo más de treinta personas para formar una cuadrilla.

Era el primer domingo de Octubre del citado año, por la mañana temprano, cuando en la antigua Fábrica de Guano, y a la órdenes de un joven capataz aficionado llamado Jaime Alberti -de origen sevillano pero afincado en Huelva por motivos laborales-, quien el año anterior había puesto en marcha la cuadrilla del Paso de Misterio de la Cofradía de Vera Cruz y Oración en el Huerto, tuvo lugar un ensayo que, a la postre, se convertiría en la cuadrilla del Paso de Palio de Nuestra Señora de la Esperanza.

Circunstancias laborales hacen que Jaime Alberti se traslade nuevamente a Sevilla, lo que conllevó que nuestro hermano Diego Morón Illescas, hermano también de la Cofradía de Vera Cruz y Oración en el Huerto, se hiciera cargo temporalmente de la joven cuadrilla hasta que otro joven sevillano, Alejandro Ollero Tassara, llegó para tomarle el relevo. A pesar de haber estado Alejandro sólo dos años con nosotros -1977 y 1978-, ello fue suficiente para dejar una escuela que hizo posible que otros hermanos costaleros del primer año se formaran y nombraran unos responsables para mandar los dos pasos de la Cofradía.

La experiencia en 1977 con el Paso de Palio fue tan positiva, que, al año siguiente, nos atrevimos con el Paso de Misterio; siendo ese año su capataz Carlos Villanueva, amigo y segundo capataz de Alejandro Ollero Tassara por aquellos días. Actualmente, ambos son capataces de prestigio en la vecina ciudad de Sevilla.

En el año 1979, año de la bendición de la primera Capilla de la Hermandad, el actual Hermano Mayor, José Ortega Madrigal, fue el primer capataz del Paso de Misterio, y Juan Manuel Gil García, el del Paso de Palio. Ambos se habían curtido bajo las andas del Paso de Palio de la Esperanza y, además, habían sido fundadores de la cuadrilla.

 

 

La experiencia como Capataz de José Ortega Madrigal fue breve: tan solo tres años -entre 1979 y 1981-, ya que, al haber ganado las elecciones, en Junio de 1981, tuvo que dejar el martillo para ocupar el cargo de Hermano Mayor. El capataz del Paso de Palio, Juan Manuel Gil, siguió mandándolo hasta el año 1988, abandonando dicho puesto por el mismo motivo que José Ortega Madrigal: haber ganado las elecciones del año 1988, pasando a ser nuevo Hermano Mayor de la Cofradía. Antes de retirarse como capataz, también alternaron con él Juan Antonio Domínguez Madrigal, actual Consiliario de la Junta de Gobierno, y Guillermo Ortega Madrigal, así como nuestro hermano Rafael Llanes Mojarro. La experiencia de Juan Antonio Domínguez Madrigal como capataz de la Esperanza fue breve o, al menos, no tan extensa como la de Guillermo Ortega Madrigal, que se retiró tras la Semana Santa del año 2005.

La historia de las cuadrillas y de los costaleros coincide plenamente, y paralelamente, con la de la propia Hermandad durante estas últimas décadas: trabajo duro, ilusión, ambición, saber hacer y un único y claro objetivo común: el culto a Dios y a su Bendita Madre, reverenciados en las Imágenes del Santísimo Cristo de la Expiración y de Nuestra Señora de la Esperanza.

En la memoria de los costaleros del Paso del Santísimo Cristo de la Expiración está el recuerdo de sus capataces Manuel Hidalgo Franco (d.e.p.), los hermanos Fernández Jurado y José Llanes Mojarro. Ya en época más reciente, y desde 1983 hasta el año 2005, estuvieron ejerciendo de capataces Alfonso Díaz Aragón y Miguel Ángel Pancho Clavero; éste último se retiró en 2005, no así Alfonso Díaz Aragón, actual Teniente Hermano Mayor de la Junta de Gobierno, que continuó un año más como capataz General.

En el año 2006 son nombrados, para sustituir a Alfonso Díaz Aragón y Miguel Ángel Pancho Clavero, nuestros hermanos Antonio Toscano Borrero, actual Mayordomo de la Junta de Gobierno, y José Manuel Estévez Gómez, apodado "Portu". Desde la pasada Semana Santa del año 2010, José Antonio Tellado Fernández acompaña a Antonio Toscano como capataz, al haber renunciado al cargo "Portu".

En el Paso de Palio, en el año 2006, debutan como capataces dos antiguos costaleros de la Virgen de la Esperanza: Francisco Martínez Moreno, conocido como "Curro", y Manuel Gómez González, apodado "Carnicerito". El bueno de "Curro" se aparta en el año 2008, sustituyéndole Pedro Olivares. Al apartarse al año siguiente "Carnicerito", Pedro Olivares se hace cargo del Paso de Palio junto con Daniel Núñez Ceballos, actual Vocal de Priostía de la Junta de Gobierno; siendo los dos, en la actualidad, los Capataces del Paso de Palio de Nuestra Señora de la Esperanza Coronada.

El 21 de Octubre de 2010 hubo una despedida con homenaje a la cuadrilla que, durante treinta y cuatro años, treinta y cuatro Miércoles Santos continuos, había estado ahí con Ella bajo sus andas. Ha sido un momento amargo, a la vez que lleno de satisfacción, para los que tuvimos la suerte de estar el primer día en la Fábrica de Guano, así como para un grupo de hermanos costaleros retirados y en activo hasta este mismo año 2010. De los activos de aquella época, estaban tan solo dos supervivientes, José Ignacio Robles Barrera y José Manuel Masero García; de los ya retirados, pero aplaudiendo y arropando a todos los componentes de la "Cuadrilla Alta", estaban Nato, Pepe Ortega, Francis Antonete y toda la Junta de Gobierno.

 

 

 

Los tiempos mandan, y las circunstancias también, y la Junta de Gobierno tuvo que tomar la decisión de modificar la parihuela del Paso de Palio, así como sus varales, que desaconsejan que la altura del costalero sea la que hasta este último año ha sido, algo más de 1,80 metros. Ante tal decisión, la cuadrilla Alta de la Virgen queda inoperativa para dicho menester, quedando como opciones ir a la cuadrilla del Paso de Misterio o vestir la Túnica Nazarena.

La vida sigue, y pidamos a Dios que las cuadrillas de Hermanos Costaleros, tanto del Paso de Palio como del Paso de Misterio, también. Eso será señal de que habrá Semana Santa.

 

Fotografías de Sergio Cabaco y Pedro Luque

 

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